La moda de los multiespacios se afianza en Barcelona con la apertura de Peek a Boo: 250 m2 diseñados para que los niños jueguen pero también para que aprendan y desarrollen su creatividad en compañía de sus padres y otros niños.

Peek a Boo funciona las mañanas como una ludoteca donde puedes dejar a tis hijos con una cuidadora en horario de 8h a 15. Las tardes (de 16h a 20h) y fines de semana el espacio se abre como parque infantil al que puedes ir a jugar con tus hijos y amigos por el precio de 8 euros (sólo pagan los niños). Además el local también puede alquilarse para celebraciones.

Aprovechando las vacaciones de Navidad fuimos a visitarlo y nos lo pasamos muy bien. Nada más entrar, un cartel en la puerta instala las reglas del juego tanto para niños como para padres. Porque el objetivo de este espacio es que los niños disfruten, pero siempre bajo la vigilancia del adulto responsable que vigilará que el niño no se haga daño, no le haga daño a otro niño y respete el material.

El diseño del espacio interior es muy agradable, con materias nobles y colores combinados harmoniosamente. Las zonas giran alrededor de un área de juego principal donde se encuentra un enorme tobogán y unos divertidos tubos metálicos que funcionan como teléfonos del sonido.

Desde esta sala circular se accede a los servicios para niños perfectamente adaptados.

También accedemos a una sala toda acolchada con un enorme puzzle mural que nos parece ideal para estimular las manitas inquietas de los bebés.

Y por supuesto a una de las áreas clave para Leo: ¡la super cocinita! con un puesto de mercado, carrito de la compra y todo tipo accesorios para que se lo pasen pipa imitando a los papás cuando preparan la comida.

Un lugar que me encantó fue la “barra libre” de Legos. Se trata de una mesa preparada para enganchar todo tipo de lego (desde los peques hasta los mas grandes) que encontrarás en unas ingeniosas cajoneras suspendidas en el muro. Leo estuvo feliz sacando y metiendo piezas subido en su taburete.

Un lugar que me encantó fue la “barra libre” de Legos. Se trata de una mesa preparada para enganchar todo tipo de lego (desde los peques hasta los mas grandes) que encontrarás en unas ingeniosas cajoneras suspendidas en el muro. Leo estuvo feliz sacando y metiendo piezas subido en su taburete.

De repente, con tanto juego, nos entró mucho apetito y tuvimos que ir a la cafetería corriendo a engullir un delicioso biquini.

y allí, discutiendo con Roberto sobre el origen de su negocio familiar, pasamos un rato muy agradable. Por cierto. ¿Sabeis lo que quiere decir Peek a Boo?